El pasado miércoles nuestro colegio vivió una jornada muy especial con la celebración de una animada Korrika escolar, en la que participó todo el alumnado desde los más pequeños hasta los mayores.
Las calles del pueblo se llenaron de energía, ilusión y compañerismo, mientras niños y niñas recorrían el circuito al ritmo de “tipi-tapa”, disfrutando de cada paso y del ambiente festivo. El protagonismo lo tuvo el lekukoa, que fue pasando de mano en mano simbolizando el esfuerzo compartido, la unión y el compromiso con nuestra lengua y cultura.
A mí largo del recorrido familias y vecinos también se acercaron a animar, creando un entorno cercano y participativo que hizo aún más especial la experiencia. No faltaron sonrisas, ánimos y aplausos en cada tramo del camino.
Sin duda, fue una actividad enriquecedora.
Eskerrik asko a todas las personas que hicieron posible esta iniciativa.

